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lunes, 26 de enero de 2015

A GOLPE DE PIEDRA , primera parte. La idea



Vamos a comenzar esta sección con un trabajo que no se realiza con frecuencia, pero que puede resolver un problema que si lo es, el de un nebari defectuoso, eso que estropea tantos buenos arboles, y que veremos que algunas veces podremos solucionar con bastante dignidad.




Este pino llevaba muchos años de trabajo y pese a ello había permanecido sin solucionar un problema que con el paso del tiempo había empeorado.





Como podéis ver hay una raíz gruesa que ha ido engordando más y más y es cada día mas evidente. Está separada del tronco y estéticamente es un defecto.




Durante años se pensó en cortarla, pero el hueco y estrechamiento de la base serian aun más evidentes, así pues tenemos un problema.




A falta de una solución decente una piedra mal puesta y una planta peor elegida disimularon el defecto, pero era hora de hacer algo serio para resolver el problema. 









Ya sin la fea piedra que tenia anteriormente y sin la planta aun más fea en problema se manifiesta en toda su magnitud.

Vamos a intentar poner una nueva piedra que rellene ese hueco y solucione la cuestión de una vez por todas.
No podemos colocar una piedra de una pieza, que encaje, sin desmontar todo el cepellón y eso no seria una buena idea, arreglar un problema y crear otro no es una opción, así que vamos a hacerle una a medida. 
Nunca habíamos hecho nada de este tamaño, si más pequeño con buenos resultados, así que estudiamos la jugada y pensamos en como hacer algo estéticamente agradable. Para eso buscamos una piedra con una textura coherente con la especie, por textura y color. Pero también ha de ser una piedra que una vez fragmentada pueda disimularse el encaje con bordes naturales. Si rompe recta no habrá forma de disimular las uniones, esta es de granito y arenisca. Solo la hemos encontrado en algunos pedregales de Salamanca, la habrá en más sitios seguramente o al menos algo similar. Pronto veréis porqué va bien esta. 

Hemos de decir que la idea de este tipo de trabajos la aprendimos de Julio Romo, que la había usado con éxito en sus encinas, nosotros tomamos su idea y la llevamos un poco más lejos. 





Estas son las piedras, son agrestes pero no demasiado, son de un color heterogéneo, eso será una ventaja.




Aunque son grandes las iremos ajustando a lo que necesitemos. 





La piedra de arriba es la típica piedra japonesa, hubiera sido perfecta , pero nos habría hecho falta una cantidad que no tenemos y comprarla hubiera supuesto un desembolso enorme, había que pensar en un recurso más local. 











Vamos a limpiar la zona que tendremos que rellenar, vamos encontrando raíces que de momento podemos cortar sin problema, necesitamos ahondar un poco en la tierra





El hueca a rellenar es muy grande , esto no va a ser fácil. 







También están los alambres que sujetan el árbol, son de acero recubierto, podemos cortar sin problema algunos de ellos ya que está muy establecido en este tiesto.







En este caso lo cortaremos y cambiaremos de ubicación sujetando ese extremo a otro tramo cercano.















Lo que no quites no lo echaras luego en falta. Lo reconectamos con una sección nueva, vamos a evitar sustos futuros. 












En el próximo post veremos como vamos solucionando el problema, pero nos esperaba una desagradable sorpresa.