NIZER, Lous
Cuando trabajemos un bonsái hay que procurar que las manos estén siempre por debajo de la rama.
Nos permite una mejor visión de la misma pero, lo que es más importante, no estamos tocando una y otra vez el verde. Cuanto menos se esté machacando el verde mejor. Nuestro bonsái nos lo agradecerá.
Tendremos mayor precisión y un control completo de cada movimiento. Usa siempre las dos manos.
Incluso con las ramas más gruesas mantendremos esta técnica, con el tiempo saldrá de forma automática.



