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viernes, 9 de marzo de 2012

No escatimamos en medios



En el articulo de la glucosa se plantea una duda después del apunte de uno de los lectores.

muy bueno el articulo pero creo que hay un pequeño error , una cucarilla de cafe rasa 9gr me parece mucho, no lo he pesado porque no tengo peso,pero se que una cucharilla de moka las pequeñitas es aprox 1gr esa es mi medida para la disolucion de fitosanitarios desde hace años, ¿estoy en lo cierto? o no alguien que lo pueda comprobar?


Y como en EL TIM que no escatimamos en medios nos hemos puestos manos a la obra, y como no hay como la demostración empírica vamos a aclararlo.





Así que tiramos de herramienta profesional y de precisión. Cucharilla normal y cuchara grande, lo que en el pueblo se llamamos cuchara sopera.






Comenzamos con la cucharilla de café y la cargamos con glucosa y pasamos una regla, lo que se dice rasa.  . 






Tiramos de bascula de precisión y calibramos a 0 . 







Y este es el resultado, 2 gramos.







Las pequeñas de moca son la mitad, también comprobado, 1gramo. 








Ahora probamos con la cucharilla bien llena.







6 gramos







¿Entonces cuanto son 10 gramos en volumen?
Metemos 10 gramos en un bote...






Y marcamos lo que ocupa....






Llenamos el mismo espacio con agua....








Y medimos, 11cc escasos. O sea prácticamente 1cc=1gr para no liar demasiado.

Así que cualquier bote con medida de los de productos químicos puede valer.





Y a lo rustico sale que 10grs son mas o menos una cucharada sopera.






Como tampoco es que tengamos que tener la precisión de la medicación del abuelo con esto vamos bastante bien.






martes, 6 de marzo de 2012

No hubo lápidas...

En un tiempo donde los valores han perdido su significado, historias como esta adquieren mayor relevancia que nunca.

Hoy no hablaremos de bonsái, hablaremos de personas.

Conicidiendo con el centenario de lo que podemos considerar una de las mayores gestas de la humanidad quiero dedicar un pequeño homenaje a lo que es sin duda un ejemplo de coraje , valor y determinación . No así de suerte. 

Pero esta, pese a todo, no es la mayor lección que se desprende de esta gesta, sino que al final de esta aventura este grupo de hombres debía decidir si abandonar a alguno de sus miembros para aumentar las posibilidades de supervivencia del resto del equipo. En un gesto heroico y con unos principios de amistad y lealtad inquebrantables deciden que  ¨ vivirán todos o ninguno ¨.  Y en un gesto aun mayor Oates decide salir al encuentro de la muerte para salvar a sus amigos, pues sabia que morirían antes de abandonarle.

Esta es la historia.









Robert Falcon Scott y la conquista del Polo Sur, 1912.












Cuadro titulado "A very gallant gentleman" de J.Ch.Dollman, que homenajea la valerosa salida final de Oates
Este sacrificio deliberado no fue suficiente para salvar al resto







Esta aventura es una exaltación de la amistad, la lealtad, la superación personal y el amor a la ciencia y la naturaleza. Porque si algo diferencia la expedición de Scott de la de Amudsen, es que fue una expedición de carácter científico. Amudsen quería llegar al Polo Sur lo antes posible y marcar un hito en la historia. La expedición británica , sin embargo, realizó diversos viajes en la Antártida, entre ellos el del polo Sur, con el afán de recuperar la mayor cantidad de datos y muestras científicas posibles. Entre sus expedicionarios había autoridades académicas en diversos campos científicos, tales como la zoología, la meteorología, la geología y la oceanografía, ellos querían dejar algo más que su nombre para las generaciones posteriores.

Si algo impresiona , es que estos tipos estaban dispuestos a jugarse literalmente la vida sin titubear con tal de contribuir al conocimiento científico. Realizaron un viaje épico en pleno invierno antártico, suicida con los medios de esa época , únicamente para alcanzar una colonia de pingüino emperador y conseguir unos huevos, ya que este ave era muy desconocida y no existían huevos en ningún museo del mundo por aquel entonces. Otro ejemplo: el grupo que consiguió llegar al Polo, formado por Scott y cuatro hombres más, nunca se deshizo de 14 kilos de muestras geológicas que llevaban en el trineo, a pesar de que ya presagiaban su muerte por agotamiento e inanición a pocas millas de un depósito de víveres.
La expedición del Terra Nova, nombre del barco que les condujo a la Antártida, se enmarca en el final de la época dorada de las grandes expediciones. Tiempo después, con la Primera Guerra Mundial de por medio, la mecanización y la tecnología terminarían con esta forma heroica e inhumana de afrontar estos viajes extremos. Tal era el coste y la complejidad de una de estas expediciones en la época, que la conquista del Polo Sur se ha comparado con la carrera espacial y la conquista de la Luna.

El Terra Nova
Hasta ese momento la Antártida era un continente absolutamente desconocido. No existían mapas ni referencias. Con lo único que contaba Scott era con los datos del viaje de Ernest Shackleton, otro mito de las expediciones antárticas, hasta el paralelo 88°. Las condiciones de la Antártida, con las temperaturas más bajas del planeta, vientos huracanados, glaciares descomunales, una superficie helada muchas veces impracticable y sembrada de enormes grietas y un recorrido de más de 1.500 millas, requería al menos dos años de estancia permanente en el continente para alcanzar el polo (fue el caso de Amudsen, tres en el caso de la expedición del Terra Nova). Era necesaria una gigantesca infraestructura: toneladas de material de expedición y científico, material para construir una base permanente, material de expedición y toneladas de combustible y comida para 65 hombres, 19 ponis y 34 perros durante toda la estancia. Sólo llegar a la Antártida en barco ya era de por sí arriesgado (el Terra Nova estuvo a punto de naufragar y el hielo reventó al Endurance de Shackleton en 1914 en otra expedición mítica).

Para llegar al Polo Sur era necesario recorrer tres zonas muy diferentes: la mencionada plataforma de Ross, el glaciar Beardmore (un gigatesco glaciar de 160 km que atraviesa la cadena montañosa Transantártica) y parte de la meseta antártica. Había que hacerlo obviamente durante el verano. Desde la base hasta el polo había una distancia de más de 1.500 millas y el viaje para el grupo de Scott, el que llegó al polo, duró cinco meses. Cuando llegaron encontraron una bandera noruega y una nota de Amudsen, pero esto no les desmoralizó. Murieron durante el regreso a unas 11 millas de un depósito de víveres.

Plataforma o Barrera de Ross

Glaciar Beardmore

Meseta o planicie antártica
¿Cuál era la estrategia para llevar a cabo tal hazaña? Pues algo parecido a lo que se realiza en una escalada a un ocho mil, sólo que extendiéndose más de dos mil kilómetros en la horizontal en vez de en la vertical. Se van instalando a lo largo de todo el recorrido depósitos de material, víveres y combustible. Para ello, se organizan varias expediciones previas de varios equipos de hombres, cargados con toneladas de material que van montando estos depósitos y dando media vuelta al llegar a un determinado punto: algunos recorrieron parte de la plataforma de Ross, otros llegaron hasta el pie del glaciar Beardmore, otros llegaron a la cima del glaciar, unos pocos recorrieron un pequeño tramo de la planicie y finalmente el equipo de Scott, formado por Wilson, Oates, Bowers y el marinero Evans llegó hasta el polo. La idea es ir cada vez más ligero de equipo y tener los víveres para el viaje de regreso distribuidos a lo largo de todo el trayecto.
El principal medio de transporte elegido por Scott, que para algunos fue el motivo de la tragedia, fueron ponis siberianos y de manchuria. Sin embargo, en la plataforma de Ross también se probaron trineos a motor (dieron mal resultado y fueron más bien una cuestión experimental) y se llevaron perros hasta la base del galciar Beardmore. Más allá del glaciar, Scott apostó por tirar ellos mismos de los trineos equipados con esquís (algo también criticado). La estrategia seguida por Amudsen fue ir con los tiros de perros hasta el mismo Polo Sur. Partió con gran cantidad de ellos, ya que los animales más débiles o que murieran servirían de alimento a los más fuertes. Scott no creía posible subir el glaciar Beardmore con trineos tirados por perros y además le repugnaba la idea del sacrificio de los animales como parte de la estrategia para llegar al polo. Antepusieron siempre su integridad moral y sus principios a su propia integridad física. 

Los grupos estaban generalmente compuestos por 4 hombres
En realidad, la muerte de Scott y sus compañeros se debió más bien a un cúmulo de desgraciadas circunstancias. Las principales fueron un tiempo pésimo en la plataforma durante el viaje del regreso (se registraron temperaturas absolutamente inusuales para la época, que con frecuencia pasaban los -40 °C), un terreno complicadísimo, la pérdida inexplicable de gran parte del queroseno que almacenaron en los depósitos y una ventisca final que les mantuvo varios días sin poder salir de la tienda que fue su ataúd, donde se les terminó la comida y el combustible que les quedaba, a pocas millas del llamado Depósito de una Tonelada. Si lo hubieran alcanzado, es casi seguro que hubieran sobrevivido.

El grupo del Polo

En la tienda
Un dato que revela el heroísmo y la solidaridad de estos hombres fue la muerte de Oates. Se dio cuenta de que ya no podía proseguir porque tenía un pie congelado y sería un lastre para el resto del grupo. Sabia que el grupo no se iría sin el. Estando dentro de la tienda un día de fuerte ventisca, dijo a sus compañeros:
“Bueno, voy a salir un momento. Puede que tarde un poco”.......

Para que os hagáis una idea, las circunstancias del viaje de regreso fueron tales que el sólo hecho de calzarse antes de ponerse en marcha les podía llevar hasta una hora y media.
Uno de los últimos días, cuando ya son conscientes de su trágico destino, Scott escribe en su diario:
“Prácticamente le he ordenado a Wilson que nos entregue los medios para poner fin a nuestros males; … a Wilson no le ha quedados más remedio que obedecer, y es que de lo contrario habríamos saqueado el botiquín. Disponemos de 30 tabletas de opio, y él se ha quedado con un tubo de morfina.”
Las últimas anotaciones en el diario de Scott fueron:
“Me parece una lástima, pero creo que no puedo seguir escribiendo.”
“Dios mio, por lo que más quieras, cuida de nuestra gente.”
También tuvo el aplomo de escribir emotivas cartas de despedida y pésame para las esposas de sus compañeros.
 Lo que mas impresiona de  estos hombres no fue su condición física, ni su equipo, fue su voluntad inquebrantable. Siempre siguieron a delante, a pesar de que lo que deseaban, tal y como describe Cherry-Garrad, era caer lo antes posible en una profunda grieta y morir.
Algunos comentarios resultarían hasta cómicos, si no fuera por lo terrible de las circunstancias:
“Una vez fuera [de la tienda], alcé la cabeza para mirar alrededor, pero entonces descubrí que no podía bajarla. Llevaba allí unos quince segundos, y la ropa se me había quedado rígida, por lo que me pasé cuatro horas arrastrando el trineo con la cabeza levantada. A partir de entonces tuvimos cuidado de agacharnos para ponernos en posición de arrastre antes de que se nos helara la ropa”.
Otra cosa que impresiona de esta historia no es la expedición en sí, es la aventura humana de unos hombres que no dejaron de escribir en sus diarios hasta en las más espantosas condiciones, algunos como Scott hasta el día de su propia muerte; que no dejaron de tomar datos científicos aún contemplando la posibilidad de que quizás nadie los leyera; que colaboraron codo con codo hasta la extenuación en todas las tareas de la expedición sin la más mínima discusión con convicción, sin reproches, sobre todo, el comprobar lo desconocido de los límites físicos y psíquicos del ser humano en las condiciones más extremas que uno pueda imaginar. 




lunes, 5 de marzo de 2012

LO QUE LOS JAPONESES NO CUENTAN III (reposición)



Este artículo que comparto con todos vosotros es fruto de una amplia investigación a través de búsquedas bibliográficas y de mis propias experiencias personales. En ningún momento pretende sembrar cátedra, pero si un aliciente para que otros muchos de vosotros, con incluso más experiencia que yo en el viejo arte del bonsai, os anime a realizar vuestras propias investigaciones en este, creo, amplio campo de actuación.

LA GLUCOSA

Es tanta la importancia de la química del CARBONO que constituye una de las ramas de la química de más vasto campo de estudio: la QUÍMICA ORGÁNICA.
Es la rama de la Química que estudia la estructura, comportamiento, propiedades y usos de los compuestos que contienen carbono.

Los grupos funcionales de la química orgánica que nos interesan en este momento son:

Función
Grupo Funcional
Terminación
Sistémica
Nombre
Estructura
Alcoholes
Hidroxilo
-OH
Ol
Aldehídos
Formilo
-CHO
Al
Cetonas
Oxo
CH3-O-CH3
Ona





Los CARBOHIDRATOS O GLÚCIDOS:

Los carbohidratos o glúcidos desde el punto de vista químico son aldehídos o cetonas polihidroxilados. Esto significa que en su estructura tienen: un grupo formilo ( -CHO ) o un grupo oxo ( CH3-O-CH3 ) y varios grupos hidroxilo ( -OH ).
En general son moléculas orgánicas compuestas por carbono, hidrógeno y oxígeno, solubles en agua. Son la forma biológica primaria de almacenamiento y consumo de energía. Otras biomoléculas energéticas son las grasas y, en menor medida, las proteínas.






A nuestro interés y a grosso modo los dividiremos en:

MONOSACÁRIDOS y POLISACÁRIDOS

Los más frecuentes en la naturaleza:
Monosacáridos:
  • La glucosa o dextrosa (C6H12O6)
  • Fructosa o levulosa (C6H12O6)
  • La galactosa
  • La ribosa (C5H10O5)
Polisacáridos:
- La sacarosa o azúcar de mesa (glucosa + fructosa)
- La lactosa (glucosa + galactosa)
- La maltosa (glucosa + glucosa)

Algunos monosacáridos tienen un papel muy importante en los seres vivos.

En nuestro caso, estamos interesados en los monosacáridos, y más concretamente en la glucosa o dextrosa por ser la unidad mas sencilla de los carbohidratos y por tanto capaces de atravesar los minúsculos estomas de las hojas y los rizomas de la raíz. Igualmente podríamos emplear la fructosa o levulosa, no así la sacarosa o azúcar de mesa que como habéis visto anteriormente se trata ya de un polisacárido con una cadena más compleja.

Molécula de glucosa

Al oxidarse la glucosa, produce dióxido de carbono, agua y energía, la cual es utilizada por los organismos vivos para realizar sus funciones vitales.



¿Como se forma la glucosa en las plantas?

Los organismos autótrofos (*), como las plantas, sintetizan la glucosa en la fotosíntesis (*) a partir de compuestos inorgánicos como agua y dióxido de carbono, según la reacción:
6 CO2 + 6 H2O → C6H12O6 + 6 O2

*Los autótrofos son organismos que "fabrican su propio alimento" de una fuente inorgánica de carbón (bióxido de carbono) y una determinada fuente de energía. La mayoría de los autótrofos hacen uso de la luz solar durante el proceso de fotosíntesis para hacer su propio alimento.

*Fotosíntesis es el nombre que se le da al proceso mediante el que los autótrofos convierten agua, bióxido de carbono y energía solar en azúcares y oxígeno. Algunos ejemplos son plantas y algas.

Los seres heterótrofos, como los animales, es decir nosotros , son incapaces de realizar este proceso y toman la glucosa de otros seres vivos o la sintetizan a partir de otros compuestos orgánicos.






LA FOTOSÍNTESIS







La fotosíntesis es un proceso en virtud del cual los organismos con clorofila, como las plantas verdes, las algas y algunas bacterias, capturan energía en forma de luz y la transforman en energía química.
La fotosíntesis se realiza en dos etapas: una serie de reacciones que dependen de la luz y son independientes de la temperatura, y otra serie que dependen de la temperatura y son independientes de la luz.
Si queréis ampliar vuestro conocimiento sobre la fotosíntesis acudir a este enlace: http://www.genomasur.com/lecturas/Guia08.htm

Fase primaria o lumínica
La fase lumínica de la fotosíntesis es una etapa en la que se producen reacciones químicas con la ayuda de la luz solar y de los pigmentos fotosintéticos.
Los pigmentos fotosintéticos son: la clorofila (verde) y los carotenoides que se dividen en carotenos (rojizo) y xantofilas (amarillento)
La clorofila es un compuesto orgánico, formado por moléculas que contienen átomos de carbono, de hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y magnesio.




Estos elementos se organizan en una estructura especial: el átomo de magnesio se sitúa en el centro rodeado de todos los demás átomos.




La clorofila capta la luz solar, y provoca el rompimiento de la molécula de agua (H2O), separando el hidrógeno (H) del oxígeno (O); es decir, el enlace químico que mantiene unidos al hidrógeno y al oxígeno de la molécula de agua, se rompe por efecto de la luz.
El proceso genera oxígeno gaseoso que se libera al ambiente, y la energía no utilizada es almacenada en moléculas especiales llamadas ATP. En consecuencia, cada vez que la luz esté presente, se desencadenará en la planta el proceso descrito.
Fase secundaria u oscura
La fase oscura de la fotosíntesis es una etapa en la que no se necesita la luz, aunque también se realiza en su presencia. Ocurre en los cloroplastos y depende directamente de los productos obtenidos en la fase lumínica.
En esta fase, el hidrógeno formado en la fase anterior se suma al dióxido de carbono gaseoso (CO2) presente en el aire, dando como resultado la producción de compuestos orgánicos, principalmente carbohidratos; es decir, compuestos cuyas moléculas contienen carbono, hidrógeno y oxígeno.
Dicho proceso se desencadena gracias a una energía almacenada en moléculas de ATP que da como resultado el carbohidrato llamado glucosa (C6HI2O6), un tipo de compuesto similar al azúcar, y moléculas de agua como desecho.
Después de la formación de glucosa, ocurre una secuencia de otras reacciones químicas que dan lugar a la formación de almidón y varios carbohidratos más.


A partir de estos productos, la planta elabora lípidos y proteínas necesarios para la formación del tejido vegetal, lo que produce el crecimiento.
Cada uno de estos procesos no requiere de la participación de luz ni de la clorofila, y por ende se realiza durante el día y la noche. Por ejemplo, el almidón producido se mezcla con el agua presente en las hojas y es absorbido por unos tubitos minúsculos que existen en el tallo de la planta y, a través de éstos, es transportado hasta la raíz donde se almacena. Este almidón es utilizado para fabricar celulosa, el principal constituyente de la madera.
Cada uno de estos procesos no requiere de la participación de luz ni de la clorofila, y por ende se realiza durante el día y la noche. Por ejemplo, el almidón producido se mezcla con el agua presente en las hojas y es absorbido por unos tubitos minúsculos que existen en el tallo de la planta y, a través de éstos, es transportado hasta la raíz donde se almacena. Este almidón es utilizado para fabricar celulosa, el principal constituyente de la madera.
De este último punto, por todos sabido, deducimos que las hojas tienen también la capacidad de absorción no solo de la luz, si no que, a través de sus estomas, son capaces también de absorber agua y compuestos simples disueltos en ella y tal como hemos visto con anterioridad la glucosa es la unidad mas sencilla de los carbohidratos y a la vez el primer componente de la fase oscura de la fotosíntesis básica para todo los siguientes procesos.
Si aportamos glucosa pura diluida en agua a las hojas estamos aportando directamente a la planta los ladrillos que ella misma construye ya construidos sin necesidad de gasto energético para ella.
Este hecho nos abre un amplio campo de investigación e intervención en la mejora de ciertas condiciones de stress o carencias de nuestros árboles o incluso de mantenimiento forzado y controlado de su crecimiento.
Existen antecedentes de su uso en Japón, Kawabe lo mencionó verbalmente en una de sus últimas apariciones en un congreso en Lorca y en el nº 54 de Feb/Marzo 2011 en la página 29 de la revista Bonsai Pasión (esta disponible para poder descargarla de la red) aparece un articulo titulado “Eficacia del usos de la glucosa” donde su autor Tarima, Miroru nos deja un interesante y extenso artículo sobre este tema.
Conclusiones e hipotesis:

1 - Un aporte exógeno de glucosa no solo aumenta la disponibilidad de esta a la planta en casos de carencias nutricionales, sino que aumenta también la clorofila y por tanto la efectividad de la fotosíntesis.

2 - Un exceso de glucosa endógena en las hojas conduce a un mayor aporte de sabia elaborada a los mecanismos de almacenamiento de la planta/árbol y por consiguiente, podemos suponer beneficios como: un aumento de sus reservas, un posible aumento de tamaño de sus tegumentos y por consiguiente
mayor y mas rápido engrosamiento del tronco, corteza y ramas, una mayor resistencia a enfermedades y carencias puntuales, etc.


Particularmente empecé experimentando con la glucosa que habitualmente utilizamos en el uso sanitario humano (Glucosmon, Suero glucosado…) y aplicándola disuelta en agua, inicialmente en proporciones mínimas de aproximadamente 3 a 5 gr. de glucosa por litro de agua en rociado foliar y en el poco tiempo de experimentación, los resultados fueron francamente fiables y llamativos tanto en plantas débiles como en aquellas que gozan de buena salud.
Pero obviamente al decidirme a hacer público este artículo deberíamos buscar una glucosa fácil de conseguir por cualquiera y en porcentajes estándares para que hubiera la menor variabilidad posible en experimentaciones conjuntas.
En farmacia, en España, se encuentra fácilmente la Glucosa anhidra en polvo (se utiliza también en repostería) en tarro de 1 kg. de los Laboratorios Acofarma y curiosamente según el cuadro de características (que os adjunto) se trata precisamente de D-glucosa que es de la que hablan los japoneses en el articulo de la revista.

GLUCOSA ANHIDRA
DESCRIPCIÓN
Sinónimos: Glucosa - Dextrosa Anhidra - D-Glucosa Anhidra - Grano de Azúcar.
Formula Química: C6H12O6
Concentración: 99.5%
Peso molecular: 180.16
Grupo Químico: Compuesto Orgánico - Carbohidrato - Azúcar
Apariencia: Cristales o polvos cristalinos incoloros a blancos.
Olor: Sin olor.
pH: 5.9 (solución acuosa 0.5M a 20ºC).
Solubilidad: Muy soluble en Agua (91 g por 100 ml de Agua a 25ºC).





Un kilo tiene un costo aproximado de 9 € y no es necesaria la receta médica para su venta.


Y llegamos a lo que todos os estaréis preguntando ¿Qué dosificación emplear?
Pues bien después de una amplia experimentación, mía y de otros muchos aficionados que decidieron probar esta experimentación, la dosis óptima sin que hayamos encontrado efectos contraproducentes y en la que los efectos benéficos empiezan a aparecer evidentes oscila en una horquilla entre los 4 a 10 gr. de glucosa por litro de agua (una cucharilla de café rasa equivale aproximadamente a 9 gr.).
Cada uno puede usar, dentro de esa horquilla, la dosis que estime conveniente dentro del grado de credibilidad o seguridad que le ofrezca el método.
Las dosis de 8 a 10 gr. suelen dejar una fina capa brillante de aspecto melaza sobre las hojas y a veces aparecer pequeñas perlas blancas sobre las hojas, en ningún momento se ha observado que estas observaciones produzca ningún efecto perjudicial sobre la planta o la hoja.
Actualmente, y en mi día a día, utilizo dosis de aproximadamente 5 gr. (media cucharilla de café) diluida en litro y medio de agua y lo utilizo por vía foliar entre dos o tres veces al día.
En el tiempo que llevo experimentando el método, he observado un estado de salud y verdor muy significativo en mis árboles, plantas en macetas y en mis perejiles, y hasta el momento no he observado problemas con hormigas u otros insectos.
__________________________
Hemos de decir que la primera que oímos hablar de esto fue en un curso con el Maestro Takeo Kawabe, conocido por su maestría con los juníperos y tejos, pero sobre todo por ser el primero en recuperar juníperos con altísimos porcentajes de enraizado. El la usa habitualmente al igual que sus colaboradores de Nagano y otros muchos recuperadores de Japón . Desde entonces lo hemos probado y.... probarlo vosotros también
Como remate a este increíblemente bien documentado articulo hemos de añadir dos datos que nuestra experiencia nos ha revelado. El verdor mejora de forma espectacular en cuestión de días y la planta consigue rehidratarse rápidamente tras un fuerte trauma como puede ser un ataque de insectos o una recuperación en situación critica. 
La dosis la hemos comprobado ideal pero también hemos probado con dosis mucho mayores y parece ir bien, si bien mancha las macetas y las hojas no causa problemas excepto si se usa frecuentemente. En ese caso aparecen hongos al menos en nuestro clima.  Las plantas se vuelven negras y si bien no es grave han de ser tratadas de urgencia. Hemos comprobado que en un principio tratarlas 3 veces con una diferencia de tres días y posteriormente separar los tratamientos a cada 8 días hasta un total de unos 10 tratamientos es bastante optimo, pero queda a cuenta de cada cual experimentar con ello. También es oportuno usar conjuntamente cada tres tratamientos mezclado con un fungicida sistémico. Por supuesto que cuando se hace necesario este tratamiento la planta ha de estar sombreada y con un riego ajustado, el justo. 
No rociar las hojas durante al menos 8 horas tras el tratamiento, así que mejor al anochecer para poder remojar las hojas durante el día si es necesario. 

OJO , cuando mezcléis la glucosa con el agua hacerlo añadiéndola poco a poco al gua mientras se remueve, no hagáis como nosotros que vaciamos el bote del tirón y se convirtió en un ladrillo al contacto con el agua. 

Esta es nuestra pequeña aportación a este brillante articulo que esperamos os sea de utilidad.