El Congreso Gallego en la prensa y entrevista a Kingii
miércoles, 22 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Historia del Bonsai 1ª parte , el origen (reposición)
No todo el mundo sabe exactamente cuales fueron los comienzos de este arte, que si bien es muy antiguo tiene una profunda evolución en el siglo pasado, ademas de pasar de ser exclusivo de algunas élites a convertirse en pasión para el común de los mortales.
La palabra 'bonsái' deriva de la unión de dos términos japoneses: 'bon' (bandeja) y 'sai' (planta). De este modo, la traducción literal de esta expresión sería 'planta en una bandeja'. Según la Asociación Japonesa del Bonsái: "Es un árbol o una planta cultivada en una maceta y, por tanto, de reducido tamaño, pero que logra expresar completamente la belleza y el volumen de un árbol creciendo en su ambiente natural".
La esencia de su cultivo radica en saber transformar este tronco en un pequeño árbol con la apariencia y características de aquél al que reproduce. Hay que tener en cuenta que los bonsái no son especies de interior. Se trata de plantas de exterior que pueden aclimatarse con éxito a la temperatura de un invernadero o de un hogar, pero la experiencia nos dice que pocas veces este proceso termina bien, salvo que se posea una instalación muy profesional.
Este árbol en miniatura inicia su historia en China. Las referencias sobre bonsáis más antiguas que existen se han hallado en unas pinturas de la dinastía Tang (618- 906). En ellas, se podían contemplar bellas reproducciones de pinos, ciruelos, cañas de bambú y sageretia. En esta época eran conocidos como 'Pen- Jin'.
El origen del bonsai está relacionado con la Religión Taoísta (de la que deriva el Zen), en la que el Universo está representado por el sentido de la vida y la armonía interna de todo lo que existe. Como ocurre en el Ikebana, en todo bonsái se encuentra un triángulo que representa la unión entre la tierra, el cielo y el hombre.
Además, en esta religión, las miniaturas de la naturaleza concentran energía natural, que se creía pasaba a sus propietarios.
Además, en esta religión, las miniaturas de la naturaleza concentran energía natural, que se creía pasaba a sus propietarios.
En la antigua China existían dos formas de cultivar el bonsái. En el sur del país se intentaba emular a la naturaleza. Por lo tanto, se criaban exclusivamente los ejemplares hallados en el monte que eran conservados con su apariencia natural. No se usaban técnicas para transformarlos, únicamente se recurría a la poda. Sin embargo, en el norte se hacía lo posible por lograr formas armoniosas, aunque distaran de las originarias.
La 'planta en maceta' alcanzó su máximo esplendor en el período Sung (X-XIII). Será en este momento cuando una facción Zen los introduzca en Japón y pase a denominarse de forma definitiva como bonsái. Esta planta era concebida como un objeto religioso que permitía un mayor acercamiento a Dios.
En el año 1309 tenemos un registro de la práctica del bonsai en Japón, en una pintura sobre pergamino de Takakane Takashina. Se sabe que durante la dinastía Kamamura (1180-1333) era un arte apreciado por la nobleza. Durante el período Tokugawa (1600-1868) se extiende hasta las clases populares
En el año 1309 tenemos un registro de la práctica del bonsai en Japón, en una pintura sobre pergamino de Takakane Takashina. Se sabe que durante la dinastía Kamamura (1180-1333) era un arte apreciado por la nobleza. Durante el período Tokugawa (1600-1868) se extiende hasta las clases populares
La hora exacta es discutible, aunque es posible que fuera en el año 1195, dado que parece ser una referencia a ella en un japonés de desplazamiento atribuirse a dicho período. Una vez que los bonsai se introdujeron en Japón, la técnica se perfeccionó en gran medida, sin embargo aún no se acercaba a la facilidad de China para desarrollar este arte.
Los aristócratas japoneses se centraron en las especies inusuales y durante el período Edo (1615- 1876) surgió interés por los bonsáis que presentaban formas más duras. A finales de esta etapa cambió la concepción de esta planta y, de nuevo, se convirtió en inspiración para poesías y grabados.
Finalmente, la aparición del bonsái en Europa se produce en la Exposición Universal de París, celebrada en el año 1898. También se aprecia su presencia en la Exposición Universal de Londres (1851).
No obstante, la afición por esta especie no se extendería hasta finales de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, han existido siempre ciertos malentendidos en Occidente, sobre todo al inicio de la introducción del arte. Durante muchos años se creía que que los bonsais eran arboles especiales japoneses que se desarrollaban de una forma inusitada y atractiva debido a su composición genética, que en realidad eran variedades místicas enanas.
A comienzos del siglo XX, es cuando los japoneses comienzan a exportar bonsais a occidente, pero no es hasta finales de los años 50 cuando empezó a existir un interés mas general. Ha principios de los años 70, se emprendió un nuevo desarrollo, aunque su carácter místico y filosófico se ha ido diluyendo, el auténtico Bonsái sigue considerándose una obra de arte.
CONGRESO GALLEGO DE BONSAI 2012
Ya tenemos fecha y cartel para el Próximo congreso Gallego de Bonsái.
Nuestro compañero de EL TIM, Alberto (kingii), ha tirado la casa por la ventana y se ha puesto a organizar el Congreso. Una iniciativa que todos los aficionados agradecemos y en la que por supuesto va a tener la colaboración de todos nosotros y de las asociaciones que participan en el evento.
Hoy os ponemos el cartel. En los próximos días muuuucha más información.
Para información, hoteles, reservas, etc. etc. etc. tenéis todos a vuestra disposición el blog de Alberto
Una ocasión única para encontrarnos toooodos los aficionados del noroeste de la Península y del resto con unos pocos más de kilómetros.
Animaros, valdrá la pena.
domingo, 19 de agosto de 2012
Japón X.II, la visita a ... KIMURA 3 (reposición)
Y vamos con la ultima entrega de esta serie del jardín del Maestro Kimura.
Estos ejemplares son el máximo exponente de la creatividad del maestro y su interés por innovar.
Este árbol es el ejemplo de que con un material no demasiado espectacular se puede lograr un gran ejemplar.
Me consuela saber que el maestro tampoco tiene siempre las maderas impecables, ya me siento menos culpable.
Esta es la fábrica de la que surgen muchos de los mejores bonsai del mundo. Disciplina militar y trabajo sin concesiones son la norma para alcanzar la excelencia.
Aquí se nota el poderío, muchas, grandes, y buenas, o sea muy caras.
Y por supuesto sus famosos peces del jardín.
Que son más grandes que un día sin pan.
Y la foto de honor con el maestro. Un lujo para nosotros.
Continuamos en los próximos post con visitas a otros viveros, algunos no tan conocidos, pero no peores.
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